Cuestión de Vocación, No de Género
Pasan los años y aún me sigo sintiendo incómoda cuando al comentar mi profesión me dicen eso de: "Pero eso es de hombres, ¿no?" y tengo que contenerme, respirar, y a veces morderme hasta la lengua.
NO, no y mil veces no, soy de las que piensa que las profesiones no se determinan por el género del profesional, sino que son cuestión de vocación, al fin y al cabo debemos ser conscientes que nuestra profesión es algo que va a venir con nosotros muchos años (40-50 años) si no lo hacemos porque nos guste, mal ibamos a llevar tener que levantarnos todos los días y trabajar durate 8 horas en algo que no amamos.
Y hablo de vocación ( del lat. vocatio, - onis 'acción de llamar') entendiéndola como "Inclinación a un estado, profesión o una carrera". Creo que esto es mucho más importante que el género, ni mis ganas por hacer bien mi trabajo, ni mi intención de prestar la mejor ayuda posible a mis pacientes, ni la formación que hago, ni las mejoras en mi equipo dependen de mi género, sino que lo hacen de esa inclinación que tengo hacia mi profesión, a dar lo mejor de mí en ella y por el deber que tengo hacia mis pacientes.
Algunas personas me han hablado de que la fortaleza física o psicológica que tiene una mujer para desarrollar esta profesión no es la misma que la que puedan tener un hombre, y es verdad, no es la misma, pero eso no quiere decir que no sea válida, o que sea peor, ni tampoco mejor. Solo es cuestión de adaptarse a la situación que nos encontramos, estar preparados y formados para saber qué y cómo hacerlo cuando llega el momento.
La fortaleza física se gana con el tiempo, con un poco de ejercicio y también cuidando la ergonomía del trabajo, pero creerme a veces mas vale maña que fuerza, como dicen por ahí. Con referencia a la fuerza psicológica... eso es más difícil, mucho más difícil de lo que puedan pensar, y esa por mucho que la preparemos y entrenemos a veces falla, y da igual que seas hombre o mujer.
Afortunadamente, y cada vez más, ambos géneros trabajan conjuntamente, más engranados y complementados lo que hace que el trabajo resultante sea mejor. Y pocas veces son los compañeros los que nos discriminan, más bien, y esto es experiencia propia, le hacen ver al que hace este tipo de comentario lo que somos y lo que valemos como profesionales.

Comentarios
Publicar un comentario